
Durante el otoño de 2006 Ashlee hizo servicio voluntario para Casa Amiga, una agencia de servicios sociales en New Carlisle, OH. En el ensayo que sigue Ashlee resume sus experiencias allí y reflexiona sobre ellas.
Reflexión final para SPN 497, otoño de 2006
En la ciudad de Dayton, la comunidad latina es casi invisible. Nadie sabe quiénes son los latinos, dónde viven, o qué necesitan porque nadie sabe que existen. Yo tampoco sabía mucho de las necesidades de la comunidad latina antes de comenzar mi trabajo en Casa Amiga.
Cuando empecé con la organización de Casa Amiga, estaba emocionada por la oportunidad, pero también estaba muy nerviosa. No había tenido mucha experiencia hablando español con hablantes nativos, con la excepción de unos niños en la escuela de Patterson Kennedy. Me enteré rápidamente de que no podía desconfiar en mis habilidades. Las personas que vinieron a Casa Amiga necesitaban ayuda inmediata, y yo no tenía tiempo para dudarme. Aunque la comprensión del argot y los dialectos rurales de México fue una lucha constante para mí, podía entender la mayoría de las palabras y distinguir que necesitaban los clientes.
Por mis tareas en Casa Amiga, aprendí mucho de las características de los latinos en el Condado Clarke. Por ejemplo, la mayoría de nuestros clientes solamente han cumplido cuatro años de educación formal. Por eso, muchos no saben leer ni escribir español—su lengua materna, y para ellos es casi imposible leer y escribir inglés. Esto es un gran desafío para ellos porque tienen la barrera del idioma si tratan de comunicar en inglés y también otra barrera en el español escrito.
También aprendí mucho de la salud de la comunidad latina. Por ejemplo, muchos de nuestros clientes tienen diabetes, específicamente el tipo dos. Muchos no saben cómo usar un glucómetro ni controlar los niveles de glucosa en la sangre. A causa de esto, Casa Amiga y yo creamos una presentación informativa sobre el tratamiento de la diabetes. También creamos presentaciones sobre la depresión y el cuidado prenatal.
Después de mis primeras semanas en Casa Amiga, me di cuenta de que el problema más urgente que tiene la comunidad latina es la barrera del idioma. Probablemente el 60-70% de nuestros clientes utilizan los servicios de Casa Amiga solamente para traducir facturas, cartas y solicitudes. Aunque el gobierno ofrece unas solicitudes en español, la mayoría de las comunicaciones que los latinos reciben están escritas en inglés. Muchas veces nuestros clientes nunca se dan cuenta cuándo es la fecha tope para sus facturas o sus solicitudes para asistencia. En mi opinión, es necesario que las compañías ofrezcan servicios en español, o por lo menos tengan un miembro del personal que hable español. Hay una comunidad latina que está creciendo rápidamente, y las compañías deben responder a sus necesidades.
Otro problema que observé en mis experiencias era la pobreza de la comunidad latina. Aunque la mayoría de nuestros clientes tiene trabajo (a veces dos o tres trabajos), casi todos viven en pobreza. Pienso que esta situación exista por la falta de buenos trabajos para los trabajadores latinos. Para los que no hablan español, sólo existen trabajos que pagan el seuldo mínimo, y éste no es suficiente para mantener a una familia. Posiblemente los latinos podrán mejorar sus oportunidades para el trabajo si toman clases de inglés, como las que ofrece Casa Amiga. Desgraciadamente, la mayoría de nuestros clientes no tiene interés en las clases, y no sabemos por qué.
Creo que hay dos oportunidades para mejorar la situación de los latinos del Condado Clarke. Primero, las empresas del condado necesitan adaptarse a las necesidades de la comunidad latina. Deben ofrecer servicios en español y tener empleados bilingües. Pero los latinos también podrán mejorar su propia situación si aprenden inglés. Pero, hasta este momento, los latinos necesitan organizaciones, como Casa Amiga, para ofrecer servicios esenciales y rellenar el hueco.